ARGENTINA

 

AUTOR: BERNARDO FIGUEROA DUEÑAS

 

 


Dueña de la vida mía,

quiero verte a todas horas

desde que comienza el día

hasta que se pone el Sol.

 

Con total descortesía

de la nube voladora

siento la ventisca fría

que no tiene compasión.

 

Hoy mi día está nublado

convertido en noche obscura

pues mi Sol está eclipsado

por el triste desamor.

 

Hace tiempo que suspiro

como un loco enamorado,

hace tiempo que no miro

tu semblante de arrebol.

 

Mi amadísima Argentina,

eres luz encantadora

que cautiva y que ilumina,

dame ya tu corazón.

 

Primorosa chiquitina,

mensajera de alegría,

con tu risa cristalina

se estimula mi pasión.

 

 

Si en un bosque estás perdida

te hallaré mi bienamada

para darte así mi vida

con todita mi ilusión.

 

Si es que vives encerrada

como un ángel prisionero,

serás ya liberada

de cualquier fatal torreón.

 

Primorosa amada mía,

yo sería tu caballero

que por ti combatiría

contra el más feroz dragón.

 

Si tuviera un gran palacio

de diamantes y esmeraldas

con rubíes y topacio,

lo daría por tu amor.

 

Mi amadísima Argentina,

eres luz encantadora

que cautiva y que ilumina,

dame ya tu corazón.

 

Primorosa chiquitina,

mensajera de alegría,

con tu risa cristalina

se estimula mi pasión.