CONSEJOS
AUTOR: BERNARDO FIGUEROA DUEÑAS
Desde su casa hasta el río
la niña llorando va,
sufre y tiembla de frío,
su pena mostrando está.
La niña llora de pena
porque su amor entregó,
era ingenua y muy buena
y ese hombre se aprovechó.
Pobrecita de la niña,
espera a su novio allá,
su tristeza no termina,
lágrimas brotan nomás.
¡Ay, sus ojos! De sus ojos
el llanto brotando está.
Yo aconsejo para todo
el que me quiera escuchar:
Árbol que crece torcido
nunca se va a enderezar,
y si se encuentra caído
todos aprovecharán.
El que a buen árbol se arrima,
la buena sombra tendrá,
y si el árbol lo anima,
desde luego sí gozará.
Pobrecita de esta niña
no quiere dejar de soñar,
y prefiere que la riñan
antes que ya despertar.
¡Ay, sus ojos! De sus ojos
el llanto brotando está.
Yo aconsejo para todo
el que me quiera escuchar…