LUCILA

 

AUTOR: BERNARDO FIGUEROA DUEÑAS

Toda ella encantaba,

toda ella atraía;

esa voz, su mirada,

¡qué gracia ella tenía!

 

Siempre dulce y amable

en la noche, en el día;

su virtud: ser afable,

tan linda que lucía!

 

Ingenua, candorosa,

sencilla y singular;

atenta, primorosa,

¡muy bella sin igual!

 

Yo tuve el privilegio

de oírla tan feliz,

su voz era un arpegio

de diáfano matiz.

 

Ella era una princesa

que reina parecía,

ella era una belleza

con ritmo de poesía.

 

¡Y cuánto yo la extraño!

Extraño su alegría,

y hace pocos años

se acaba la armonía.

Toda ella encantaba,

toda ella atraía;

esa voz, su mirada,

¡qué gracia ella tenía!

 

Siempre dulce y amable

en la noche, en el día;

su virtud: ser afable,

¡tan linda que lucía!

 

Hermosa, muy valiente,

divina y celestial;

muy clara, transparente,

¡perfecto manantial!

 

Yo tuve la fortuna

de verla tan feliz;

la nube inoportuna...

comete su desliz

 

Ella era una princesa

que reina parecía,

ella era una belleza

con ritmo de poesía.

 

¡Y cuánto yo la extraño!

Extraño su alegría,

y hace pocos años

se acaba la armonía.