Toda ella encantaba,
toda ella atraía;
esa voz, su mirada,
¡qué gracia ella tenía!
Siempre dulce y amable
en la noche, en el día;
su virtud: ser afable,
tan linda que lucía!
Ingenua, candorosa,
sencilla y singular;
atenta, primorosa,
¡muy bella sin igual!
Yo tuve el privilegio
de oírla tan feliz,
su voz era un arpegio
de diáfano matiz.
Ella era una princesa
que reina parecía,
ella era una belleza
con ritmo de poesía.
¡Y cuánto yo la extraño!
Extraño su alegría,
y hace pocos años
se acaba la armonía.
Toda ella encantaba,
toda ella atraía;
esa voz, su mirada,
¡qué gracia ella tenía!
Siempre dulce y amable
en la noche, en el día;
su virtud: ser afable,
¡tan linda que lucía!
Hermosa, muy valiente,
divina y celestial;
muy clara, transparente,
¡perfecto manantial!
Yo tuve la fortuna
de verla tan feliz;
la nube inoportuna...
comete su desliz
Ella era una princesa
que reina parecía,
ella era una belleza
con ritmo de poesía.
¡Y cuánto yo la extraño!
Extraño su alegría,
y hace pocos años
se acaba la armonía.